El primer paso --para gestionar eficazmente el tiempo- pasa por explicitar sus objetivos a corto o medio y largo plazo. De esta manera, sus metas temporales estarán claras y podrán ser ordenadas de acuerdo a lo que ellas aporten a la consecución de sus objetivos, servirá de recordatorio y pondrá en valor determinadas cuestiones que tendemos a posponer que incluso “dejar de lado”.
A continuación planteamos un ejemplo de objetivo a largo plazo y lo



