9 nov. 2010

Desde la orilla. I celebrated my birthday at sea.

A veces cumplir años produce tanto vertigo como mirar desde el Cabo Girao el mar bajo tus pies. Acabo de llegar (por algo va esa canción al final) y me asalta un aluvión de felicitaciones, el e-mail rebosa de congratulaciones de amigos, de esos que lo son, que siempre están ahí, que se acuerdan que pasa el tiempo y los años caen, el móvil se satura de mensajes al llegar a tierra y no puedo agradecéroslo a todos ahora que ha pasado el día, así que permitidme que lo haga por este medio. Algunos de vosotros expresaron su extrañeza por no contestar, suponiendo que si los post van apareciendo en este blog es que yo estoy aquí. ¡Ay ingenuos! Los post se pueden escribir desde lejos o dejarlos escritos para que aparezcan en una fecha predeterminada. Pero gracias por acordaros, por felicitarme aunque ya no sé si es motivo de felicidad el echarme otro año a la espalda, supongo que sí, ya decía Aznavour que entre cumplir años y la alternativa...pues eso.
En fin, se fue un año más y me llevaron a ver salir el sol desde aquel lugar en que se hunde la luna, dejamos atrás el puerto y el malecón y los mares donde aún llegan las gaviotas, corrimos a lugares más allá del rompeolas, lugares donde duermen las estrellas,. Nos pegamos las alas, nos reímos de todo, no lloramos por nada, visitamos los puertos donde aún viven los náufragos, paseamos los muelles donde sueñan los barcos, donde el viento levanta pañuelos de adioses y lanza al viento las voces que empujan las olas. No había tarta sobre la mesa, estaba fondeada en el ancho océano y las velas no fueron sino las luces de los portillos reflejándose en el agua, las soplé y se apagaron como por arte de magia, fui feliz como un niño recorriendo las tierras que lamen los desiertos y llegando a lugares donde crecen las flores en una eterna primavera y sufrí visionando recientes desastres en los ojos de aquel hombre que miraba aterido bajo el sol tropical el hueco que dejó su casa arrastrada por las tempestuosas lluvias.
También hubo risas, es difícil no reírse -incluso cuando la mar se embravece y eleva las quillas para luego hacerte sentir ese pantocazo que te estremece- si tienes cerca a gente como Ruth y Mar, aunque ellas se rieran más que yo cuando ya soñaba con una mar en calma.  ¡Que vosotros no os mareais? Vamos, no jodais, poned a toda pantalla la peliculita de aquí abajo. y pensar que estais en la popa de ese velero y a treinta nudos a palo seco. ¡A que no hay cojones!
Lo dicho, que fue un cumpleaños especial y que ahora ya estamos aquí para celebrar el de Lucas, ese tipo maravilloso que me grita al teléfono…¡Abuelito, te quiero! (para los que no lo sabéis, sí, soy abuelo de un personaje excepcional del que hablé aquí hace tiempo) El entrenamiento de la fiesta para su cumpleaños y la celebración tardía del mío fue en Madrid donde caímos todos, los que allí estaban y los que fueron, la familia al completo tomando por asalto el restaurante. Algunos dejaron la moto fuera, pero Lucas se negó y hubo que meter su minimoto dentro. Un día feliz rodeado de MI GENTE. Gracias a todos los que me felicitasteis y perdonad el desaire.

5 comentarios:

  1. Felicidades Ber. Desde Sevilla Fernando

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  2. Sabía que por estas fechas, pero no exactamente el día. Un abrazo grande desde Madrid Efi

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  3. Un abrazo enorme, enorme, enorme, desde estas tierras Canarias. Alguien vio aquí en tu blog que habías andado por las islas sin dignarte llamarnos para estar contigo aunque hubiera sido un minuto y llegamos a plantearnos declararte persona non grata en esta universidad y en esta parte del orbe. Pero entonces ¿Quién nos enseñaría tantas cosas, maestro? Esta vez que pase, pero la próxima te mataremos.
    Un abrazo y qué cumplas muchos más, MAESTRO.
    Firmado:
    Pedro, Ángeles, Marcial, Luisa (o Mafalda, el nombre que tú le diste sigue siendo utilizado), Alfredo, Purificación, Alberto, Francisco y José, de los que tengo el encargo de enviarte este correo. El resto de la universidad seguro que también se alegran de que sigas cumpliendo años y tengo constancia de que te recuerdan con admiración, lo que fuiste capaz de transmitirnos en aquella estancia en la península ha dejado huella y no se pierde, con la mayor humildad tratamos de trasladarlo a nuestros alumnos, si lo logramos, el mundo y nuestras islas serán un poquito mejor.

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  4. Preciosa canción, igual que este blog. Desde Palma

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  5. Bueno Ber aunque con retraso, no se puede estar fuera de España y mirar tu blog tantas veces como quisieras, pero cuanto tengo posibilidad me gusta conocer de las cosas que dices. Un abrazo y sigue siendo así aunque cumplas años.
    Ojalá todo el mundo fuera tan joven como tú a pesar de cumplir años.
    Angel desde Alicante

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