31 oct. 2012

DESCARGAR: Historia de la sexualidad I.La Voluntad de Saber (Michel Foucault).


En “La voluntad de saber” Foucault critica la hipótesis “represiva” defendida por compañeros intelectuales de inspiración freudo-marxista  y  propone una visión de la sexualidad como algo, más que reprimido, “promovido” desde las instancias del poder.
Acuñó el término  biopoder  para referirse a la práctica de los estados modernos de “explotar numerosas y diversas técnicas para subyugar los cuerpos y controlar la población”. El autor concibe esa promoción del discurso sexual y la libertad sexual “lograda” en las últimas décadas como un falso dispositivo que pretende distraer la atención de lo que debe ser verdaderamente objeto de lucha en nuestra sociedad: el control sobre nuestros propios cuerpos, sobre nuestros deseos y pasiones.
La voluntad de saber, se sitúa en los siglos XVIII y XIX; trata del funcionamiento de la sexualidad en relación con la emergencia del bio-poder, el "control total sobre los cuerpos vivos", es decir, todas las políticas económicas, geográficas y demográficas que establece el poder para el control social. El poder para Foucault se encuentra difuso, fragmentado, deslocalizado, es ubicuo, e impregna todas las relaciones sociales. Ataca las "hipótesis represivas", la creencia común de que hemos "reprimido" nuestros impulsos sexuales desde el siglo XIX. Y propone una visión de la sexualidad como "promovida" a través de la construcción discursiva del sexo. Sin embargo, ésta supuesta libertad sexual se enfrenta continuamente al "control sobre los cuerpos vivos". El autor concibe el discurso sexual y la libertad sexual "lograda" en las últimas décadas como un dispositivo falso, que pretende distraer de lo que debe ser verdaderamente objeto de lucha en nuestra sociedad: el control sobre nuestros propios cuerpos, sobre nuestros deseos y pasiones.
Según Foucault desde el siglo VIII la sexualidad es cuidadosamente encerrada, la familia conyugal la confisca y la absorbe por entero en la seriedad de la función reproductora. En lo que tenga relación con el sexo debe haber silencio. El único lugar de sexualidad reconocido es la alcoba de los padres, que deberá quedarse en una función utilitaria y fecunda. (p.9).
El nacimiento de la represión en esa época (según este autor) coincide con el desarrollo del capitalismo, lo que la relacionaría con los modos de producción, si el sexo es reprimido con tanto rigor, se debe a que es incompatible con una dedicación a la trabajo general e intensiva (p12).

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17 oct. 2012

Michel Foucault- Breve biografia y publicaciones


"No me pregunten quien soy ni me 
pidan que siga siendo el mismo". 
Michel Foucault, 
La arqueología del saber


Michel Foucault, nació el 15 de octubre de 1926 en Poitiers y murió el 25 de junio de 1984. Profesor de la cátedra Historia de los sistemas de pensamiento en el Collège de France de 1970 a 1984, año en que murió. El trabajo de Foucault ha influido a importantes personalidades de las ciencias sociales y las humanidades en el mundo occidental.
Foucault pasó su agregación en 1950. Tras un breve período de cátedra en la École Normale, aceptó un puesto en la Universidad de Lille, donde enseñó psicología de 1953 a 1954. En 1954 publicó su primer libro, Maladie mentale et personnalité, trabajo del que renegaría más adelante.
Foucault se dio cuenta rápidamente de que la enseñanza no era lo suyo y se exilió de Francia por un tiempo. En 1954 sirvió como delegado cultural de Francia en la Universidad de Uppsala, en Suecia (una posición arreglada por Georges Dumézil, quien se convertiría en amigo y mentor). En 1958 Foucault salió de Uppsala y ocupó puestos brevemente en Varsovia y la Universidad de Hamburgo.
Foucault regresó a Francia en 1960 para terminar su doctorado y asumir un cargo en filosofía de la Universidad de Clermont-Ferrand. Ahí conoció a Daniel Defert, con quien formó pareja por el resto de su vida. En 1961 obtuvo su doctorado mediante dos tesis (como se acostumbraba en Francia). Su tesis ‘principal’ se titulaba Folie et déraison: Histoire de la folie à l’âge classique (Historia de la locura en la época clásica) y la ‘secundaria’ consistía en la traducción y comentarios de Antropología desde un punto de

10 oct. 2012

DESCARGAR: Teorías sobre la cultura en la era postmodema (Marwin Harris)


Marvin Harris (antropólogo estadounidense) nació en la ciudad de New York en 1927. En la Universidad de Columbia obtuvo su licenciatura en letras en 1949 y su doctorado en 1953. Fue profesor de Antropología en la Universidad de Columbia de 1951 a 1981 y depués en la de Florida hasta su retiro en abril de 2000. Realizó trabajo de campo en Brasil, Ecuador, Mozambique e India.
Expuso sus teorías científicas del determinismo tecnológico y tecnoeconómico en libros como El desarrollo de la teoría antropológica. Una historia de las teorías de la cultura, que llegó a ser libro de texto de la disciplina. Escribió también libros como Caníbales y reyes, Bueno para comer o Vacas, cerdos, guerras y brujas.
Fue el principal representante y formulador de la teoría del materialismo cultural, que sostiene que la investigación antropológica ha de centrase prioritariamente en el estudios de las condiciones materiales de la vida sociocultural. Afirmó que el canibalismo se producia como consecuencia de la falta de proteínas. Analizó minuciosamente las vivencias de las pocas tribus que es posible encontrar aún en pleno neolítico, Marvin Harris extrapola cuidadosamente las costumbres de estas, intentando interpretar de ese modo los hallazgos arqueológicos. Falleció el 25 de octubre de 2001 en Gainesville, Florida.

Teorías sobre la cultura en la era postmodema es un estudio polémico en contra de la antropología postmoderna, los lingüistas, las teorías biológicas de la cultura y el neodarwinismo. Sintetiza en este libro todo lo que se ha dicho en los últimos treinta años sobre el concepto de cultura, sobre la objetividad, sobre la influencia biológica, el coeficiente intelectual o la etnicidad y analiza críticamente las diversas corrientes explicativas de los hechos culturales. 
En conjunto abarca gran parte de los debates actuales en antropología y los estudios culturales e históricos. Su lectura es amena y fácil.
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6 oct. 2012

Un momento de nostalgia. Para mis amigos. (Algún día)


Sentado ante el ordenador, trabajando en ese libro de texto a terminar en fecha fija recibo la llamada de mis amigos, uno, dos, tres y así hasta cinco,  me animo, sonrío, abandono el fragor de la página en blanco esperando la frase adecuada que no llega y busco en mi correo electrónico más nombres de esos que me importan. Allí están, son ellos, como siempre, esperando para arrancarme el sentimiento, está Eduardo, mi “hermano” aunque naciéramos tan lejos, está Pablo ese “peazo” amigo (gracias) e insigne médico, está Pedro que me manda las fotos de un trabajo, una obra de arte su pintura que tantos desean a precio de mercado sin lograrlo y yo disfruto sin más coste que el de ser su amigo agradecido, está Xavi que me invita -otra vez- a soñar con amplis y guitarras una noche y dejar que la  música nos lleve en un pequeño bar con los aliados, aunque ya no esté uno para eso (que bueno tu disco nuevo, más enérgico y suave, mejores los arreglos,  más Springsteen, más tuyo y por ello –también- más nuestro) ,está Mariano que reclama mi presencia para el frio de los próximos pingüinos moteros (tarde llego, amigo, a leer tu correo), también Enrique y Carmen (iremos a Portugal cuando se pueda) que magnánimos me invitan a la entrega de títulos de un master donde explico un poco de la nada que sé a alumnos de aquí y del extranjero, está May con su sensibilidad y sus frases que te erizan los cabellos, está Carlos, Paco, Ramiro, María, Juan, Toñi, Fernando, Miguel, Luismi, Zhiad, Encarna, Alberto, Charo, Tere, Pedro, está…y los que no están ahí, están en mi recuerdo.
Si fuera más listo dejaría más de lado el trabajo y el esfuerzo para -como dijo García Márquez en su “Carta a los amigos”- dar valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Como él dormiría poco y soñaría más, escribiría mis odios sobre el hielo y esperaría que saliera el sol, no dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero que la quiero, aprendería a no querer vivir en la cima de la montaña, sino a ser feliz desde cualquier lugar de la escarpada, a entender que cuando un niño con sus manos regordetas, pequeñitas, te agarra por el dedo, te tiene agarrado para siempre. A gritar mi convencimiento de que un hombre solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo para ayudarle a levantarse.
Si fuera más inteligente no esperaría más, haría hoy -porque quizá mañana nunca llegue- recuento de besos, abrazos y sonrisas que me deben y yo debo, pediría perdón, daría las gracias, te miraría a ti como si fuera la última vez que te voy a ver dormida, iría al encuentro de “los míos” siempre como si fuera la última vez que voy a verlos y cuando se fueran, como si no hubiera más veces para el encuentro, les llamaría de nuevo para darles más abrazos y más besos, esperando que como en el video de ahí arriba el amor sea, que lo es, un boomerang.

2 oct. 2012

DESCARGAR: LOS USOS DE LA DIVERSIDAD. Thinking as a moral act; The uses of diversity; Anti-antirrelativism (Geertz, Clifford)

LOS USOS DE LA DIVERSIDAD.
Thinking as a moral act; The uses of diversity; Anti-antirrelativism
    * Geertz, Clifford, (aut.)
    * Ediciones Paidós Ibérica, S.A.
    * 128 páginas;
 Clifford Geertz fue uno de los antropólogos norteamericanos más prestigiosos. Este pequeño libro recoge escritos de diferentes periodos, pero en lo sustancial Geertz no ha cambiado. Aquí trata un tema de fondo que supera a la antropología para convertirse en una cuestión filosófica, humana y moral de primera calidad.
   La antropología creció en tierras lejanas, mares cálidos y poblados remotos. Su hábitat fue siempre la diversidad de hombres, sociedades y culturas. Pero aquellos gloriosos tiempos de viajeros indómitos amantes ambivalentes de la otredad más radical parecen haberse difuminado. ¿Cómo puede pensarse el discurso antropológico cuando