15 mar. 2012

Comunicación No Verbal: Diferencias Culturales- BRITÁNICOS (2).


Bien, hablábamos en el post anterior de la actitud británica tiene el aspecto universalismo vs. particularismo, abordaremos ahora la "especificidad" como otra cuestión interesante a tener en cuenta en nuestras relaciones con los naturales de aquella cultura.
Cuando hablamos de "Especificidad" nos estamos refiriendo a lo que también se denomina una actitud cultural de "bajo contexto", lo cual tiene que ver mucho con lo que hay que saber antes del contacto para alcanzar una comunicación efectiva. Las culturas de "bajo contexto" dan por sentado que las referencias en lo relativo a los límites, es decir hasta dónde y cómo se debe llegar en la relación profesional, son comunes entre aquellos que mantienen la conversación y tienden inconscientemente a hacer prevalecer su actitud cultural frente a la del otro. Los británicos separan claramente la vida privada y la laboral, incluso las relaciones de vecindad no tienen mucho que ver con las de los países del sur.
Durante las negociaciones prefieren ir directamente al asunto a tratar y centrarse en los objetivos específicos inconmensurables, por tanto, es aconsejable por nuestra parte asegurarnos  de que nuestros planteamientos están bien estructurados antes de acudir a la reunión.
Una cultura orientada al logro.
En algunas sociedades la consideración hacia las personas se tiene por la edad, la clase social, el género, la educación, etc., entre los británicos -generalmente- ésa consideración viene dada por
lo que has logrado. Es posible que las primeras preguntas en una conversación sean "¿Que has estudiado?, ¿Donde has estudiado? ¿Donde trabajas? ¿Que cargo tienes?". Sin embargo, en el ambiente de negocios los títulos universitarios a menudo se consideran irrelevantes. En cualquier reunión será considerado interlocutor válido aquel que disponga de datos suficientes, asesores técnicos y personal conocedor de apoyo, independientemente de que tenga –o no-un doctorado y tres master. La edad, la antigüedad en la empresa y la posición formal en la misma son determinantes en muchas culturas, no en  la británica.
Y también secuencial.
El mundo actual de los negocios está obsesionado con el tiempo y el ritmo de vida se acelera cada día más. Debido a esta preocupación casi universal con el tiempo, es de vital importancia comprender las diferentes actitudes en lo referente a "secuenciación" frente a "sincronía".
Nuestra concepción del tiempo se ve fuertemente afectada por la cultura, el tiempo es una idea no un objeto, los sociólogos lo ven como una construcción social que permite a los miembros de una cultura coordinar sus actividades. Los británicos tienden a la categoría secuencial, el tiempo para ellos es una sucesión de eventos. En concordancia con lo anterior los técnicos muestran una fuerte preferencia por seguir un plan determinado, lo cual hace que los gerentes de proyecto deban tener sumo cuidado en no retrasarse y los negociadores deben cumplir estrictamente el calendario. No se trata de avanzar más de lo previsto, ni mucho menos demorar las negociaciones o reuniones de negocios, sino de llevarlas a efecto y lograr resultados en la fecha y hora previstas. En algunas culturas hace esperar a nuestro interlocutor puede considerarse una falta de educación, para los británicos hacer esperar a alguien que se ha adelantado a la hora de la reunión es una forma de obligar al otro a ser puntual y obedecer las normas relativas a los tiempos adecuados para la actividad concreta.
Otra consecuencia de la revisión secuencial del tiempo es la necesidad de concentrarse en una actividad determinada en cada momento, por ejemplo, si nuestro interlocutor está hablando por teléfono no interrumpirá su conversación para recibirnos inmediatamente.
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