14 ago. 2009

LA IZQUIERDA.- El Marxismo: (y VII.). De aquellos polvos......

"Veo a España decaída de su
antiguo esplendor, relegada
a los últimos límites de
Occidente"

Valera en 1876


La Guerra Mundial fue la ocasión histórica para que este nuevo pensamiento se extendiese como la pólvora, a fin de cuentas la guerra había sido una consecuencia del capitalismo salvaje de Stalin (sí, sí, por supuesto) y del liberalismo ramplón de Hitler así que allí estaban los secuaces de Keynes para dar el jarabe que
 Europa necesitaba.
En un abrir y cerrar de ojos se nacionalizaron los ferrocarriles, la banca central, los teléfonos, las aerolíneas y todo lo que el Gran Hermano considerase justo expropiar.
Fue la edad dorada de los monopolios, creados -claro está- para proteger al ciudadano de una dosis excesiva y letal de capitalismo. Nuestro amado Franco, que siempre fue muy europeísta, no quiso ser menos y fundó el INI, un monstruito chupasangre que todavía no se ha conseguido desmontar. En fin, el nirvana de los amigos de lo ajeno, del dinero ajeno quiero decir.
Los políticos continentales idearon kafkianos métodos de cobrar impuestos, cada vez más refinados y efectivos mientras inauguraban pantanos, autopistas o centrales nucleares que costaban cuatro veces su precio y que por supuesto no eran necesarias. Pero el sistema funcionaba, la gente estudiaba (y pagaba impuestos), trabajaba (y pagaba impuestos), se casaba (y pagaba impuestos), tenía hijos (y pagaba impuestos), se compraba un escarabajo o un seiscientos (y pagaba impuestos) le compraba una casa al banco (y pagaba impuestos), y se jubilaba (y no le devolvían ni un ¼ de los impuestos que había pagado), y se moría (pagando impuestos, claro).
Era el mundo perfecto, los felices sesenta. La década de Los Beatles y el Dúo Dinámico que como puedes imaginarte se jartaron a pagar impuestos. Continúa aquí
Ir al inicio de este hilo AQUÍ

2 comentarios:

  1. Claro...
    Como Marx estaba equivocado en sus conclusiones y la socialdemocracia es una aberración ¿Qué nos queda?

    ¡Las maravillas del libre mercado!

    El único equívoco es el de estas letras, que han tropezado aquí escretando algo parecido a ¿ideas?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nunca dije lo que tú afirmas David. Si te fijas esta cadena de post tiene como subtítulo "Visión chusca".
      No ya las teorias, la actitud frente al ser humano de Friedman y Chicago Boys y su salvaje visión del ser hummano como una herramienta presta a la explotación, está muy lejos de mi forma de pensar y –lo que es más importante-de actuar. Por tanto, ni Keines ni Friedman, ni Marx ni el Banco Mundial. El problema, entonces, se plantea cuando te preguntas… ¿quién? En fin, sólo nos queda la utopía.
      Pero claro, entre la utopía y el mayor defensor del libre mercado (Friedman) explicando a universitarios, por ejemplo, que Ford tenía derecho a ahorrarse quince dólares por vehículo en la construcción de una de sus camionetas, sabiendo que ello iba a producir una serie de muertos en accidente, si al echar cuentas, la indemnización por muertes iba a ser menor que el coste de esos quince dólares por vehículo, pues… maldito libre mercado, maldito Friedman y malditos los que sólo ven en el ser humano alguien a quien explotar.
      Pero no te enfades, como te digo esto se trata de una visión “chusca”, burlona, sarcástica. Lamento no haber sabido expresarme de forma que lo entendieras
      Un saludo

      Eliminar