15 ago. 2009

LA IZQUIERDA. El Marxismo (y VIII.)...estos lodos.

"Los españoles han perdido
la conciencia de la Historia
y no saben de dónde
vienen ni a donde van".
Ortega en 1908

Pero lo peor estaba aún por llegar. Un día de 1968 a cuatro pijos de una universidad parisina les dio por hacer pellas y hacerse partícipes mutuamente de lo infelices que eran en sus vidas, en lugar de organizar una cama redonda o intercambiar las parejas, lo que organizaron fue un
 zipizape multitudinario que terminó en una ensalada de palos, pero la cosa quedó ahí, los pijos pasaron a la nómina del estado subsidiador y punto, ya habían terminado la carrera. De esta experiencia callejera e intelectualoide nacieron a la vida pública la mayoría de líderes que hoy nos desgobiernan en Europa.
El jefe de la Tropa fue otro alemán, un tal Willy Brandt que dedicó sus horas a apadrinar a los vástagos de ese fresco despertar juvenil del 68. Los setenta fueron suyos. Llevaron la socialdemocracia al extremo y la rebautizaron como Estado del Bienestar (que ellos estaban bien no me cabe la menor duda), sofisma muy moderno que servía además de engañabobos implacable porque ¿quién en su sano juicio no desea el bienestar para sus semejantes? La fórmula fue tan redonda que todos se convirtieron al nuevo credo.
Los conservadores se hicieron también socialistas, los liberales se transformaron en un engendro llamado social-liberalismo y los comunistas parieron el eurocomunismo, una entelequia que nunca nadie llegó a entender del todo. En España, como en casi todo lo que nos tomamos al pie de la letra, fuimos alumnos aventajados de la nueva filosofía y forma de entender el mundo, este país nuestro ha dado auténticos peritos en socialdemocracia; Alfonso Guerra y su alter ego Felipe González,  Jordi Pujol (¡Que sí, creeme!), nuestro inefable Zapata y un sinfín de cerebros privilegiados que gracias a sus cogitaciones (y acciones) han conseguido que España vaya siempre a la cola de Europa. En nuestra querida España, además, la sesuda socialdemocracia europea se ha trufado con las idiotologías vernáculas tales como el nacionalcatolicismo, el aldeanismo o los más recientes tercermundismo, buenismo, ONGnismo, militarpacifismo...¿sigo?. Esta capacidad sincrética de la mente hispana, única en el mundo, merece un estudio detallado y un capítulo aparte que lógicamente esta noche no puedo parir. Continúa aquí
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2 comentarios:

  1. Pues para venir desde este Valladolid de mis descalabros, hay que reconocer que hay un muy saludable sentido del humor. Te aconsejo leer algo del poeta Roque Dalton, guerrillero salvadoreño al que mató uno de sus propios correligionarios por hacer bromas con el marxismo y la revolución y le acusaron de traidor. Te mando una muestra:

    SOBRE DOLORES DE CABEZA

    "Es bello ser comunista,
    aunque cause muchos dolores de cabeza.

    Y es que el dolor de cabeza de los comunistas
    se supone histórico, es decir
    que no cede ante las tabletas analgésicas
    sino sólo ante la realización del Paraíso en la tierra.
    Así es la cosa.

    Bajo el capitalismo nos duele la cabeza
    y nos arrancan la cabeza.
    En la lucha por la Revolución la cabeza es una bomba de retardo.
    En la construcción socialista planificamos el dolor de cabeza
    lo cual no lo hace escasear, sino todo lo contrario.

    El comunismo será, entre otras cosas, Una aspirina del tamaño del sol".

    Gracias por el aire fresco!

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    1. Gracias anónimo. Muy bueno. Trataré de leerlo.
      Un saludo

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