4 jul. 2010

MANAGEMENT, Lecciones del Mundial de Fútbol.



Si preguntamos a un grupo de directivos qué está suponiendo el mundial de fútbol para ellos, seguramente una gran mayoría dirán algo así como que supone un problema, puesto que el personal está distraído y pensando en otras cosas que no son el trabajo diario y lo que éste representa. Habrá un segundo grupo, los forofos del fútbol, que nos hablarán de las alegrías o disgustos que les ha aportado su selección preferida y posiblemente… poco más.
Dudo que alguno de ellos nos dijera que la visión de este Mundial de Fútbol supone una impresionante oportunidad de aprender. Los americanos del norte, con su capacidad de análisis, han entendido hace tiempo que el aprendizaje que puede obtenerse estudiando la forma en que interactúan los equipos deportivos, puede proporcionarnos grandes ventajas tanto en la dirección de
equipos de trabajo, como en otros múltiples campos dentro del ámbito laboral. Entre los distintos aspectos sobre los que podemos obtener una buena información, uno de los más visibles es el “cómo” y los “qués” que modifican la actuación cuando el grupo está bajo presión. Elevar la moral de los empleados forma parte de las prioridades en el momento actual y en el futbol podemos observar cómo los buenos “gerentes” son capaces de motivar a los individuos y obtener su entrega para un rendimiento óptimo del equipo.

Cuando observamos los equipos, algunas preguntas vienen a nuestra mente:
· ¿Ha sido buena la decisión de Argentina de promover a Maradona a “gerente” del equipo? Y si no lo ha sido ¿por qué en las empresas asciende a la dirección de ventas (o cualquier otra) aquel que demostró ser el mejor “jugador”?
o  No parece que exista relación alguna entre la experiencia funcional y la capacidad de gestión y el ejemplo propuesto parece demostrarlo, las meteduras de pata de Maradona, su trabajo, no parecen concordar con sus buenos resultados como jugador. Por el contrario José Mourinho que intentó jugar al fútbol cuando era joven, ha obtenido resultados sobresalientes si no en este Mundial, si como entrenador. Probablemente, en el ámbito empresarial, Maradona hubiera alcanzado lugares con un gran poder decisorio, mientras que Mourinho probablemente hubiera sido despedido, perdiendo la supuesta empresa su capacidad de gestión, que sin duda es considerable.
· El talento se demuestra en un determinado contexto.
o Dirigir una selección en un torneo como éste es similar a liderar un proyecto a corto plazo. En ambos casos el equipo estará formado por individuos dispares, procedentes de diferentes departamentos y el “entrenador” tienen poco tiempo para trabajar la manera en que extraer el máximo potencial de cada uno de ellos. La necesidad de ubicar a las personas en aquellos papeles más acordes con sus actitudes y aptitudes puede provocar situaciones como las de Frank Lampard, al que se hizo jugar en otras posiciones sin resultados aparentes, hasta que se buscó su “sitio” y actuó de la mejor manera cuando con 34 años ya nadie lo esperaba, cuestión que también podría desplazar esta disertación a los planteamientos sobre la edad en algunas empresas.
·  Los mandos deben adaptar su estilo al de los individuos que componen su equipo.
o Harry Redknapp, entrenador del Tottenham Hotspur, lo dice claramente, con las mismas palabras del encabezamiento de este párrafo. Ante una petición para definir el carácter de Brian Clough, posiblemente el mejor entrenador inglés, aquellos que han jugado con él no lograron ponerse de acuerdo, algunos afirman que es paternal y cariñoso, mientras que otros hablan de un personaje tiránico que intimidador. Mi opinión es que probablemente sabe utilizar la pulsión necesaria en cada uno de sus jugadores. No se puede tratar por igual a personas diferentes.
· Los entrenadores son personas cercanas, perceptibles, claras y accesibles.
o Los entrenadores están continuamente en la línea contribuyendo al éxito (o al fracaso) con comentarios, evaluaciones y orientaciones capaces de modificar la actuación del equipo, en función de los resultados. Pregunte o indague sobre el carácter de Fabio Capello, el entrenador italiano de la selección inglesa en esta Copa, probablemente muy pocos de los que le conocen no sean capaces de decirle como piensa y actúa. Si preguntamos a el empleado promedio español lo que piensa su jefe, es posible que la respuesta sea un simple encogimiento de hombros.
· Los buenos “entrenadores” promueven la auto confianza.
o Si rememoramos nuestras propias trayectorias laborales, la mayoría de nosotros afirmaríamos, seguramente, que el período más productivo y agradable fue aquél en que trabajamos para un jefe que nos generó la confianza suficiente para alcanzar nuestro “límite”. Arsene Wenger, entrenador del Ársenal, resume el efecto “galvanizador” de este tipo de relación diciendo: “ Todo los grandes éxitos, todas las grandes vidas, han involucrado no solamente la coincidencia de la actitud y el talento, sinó un punto de suerte, el de conocer a gente que accidente. Todos en algún momento de nuestra vida necesitamos a alguien que nos toquen el hombro y nos diga: “Yo creo en ti”.”.

5 comentarios:

  1. Como siempre interesantes tus conclusiones.
    Gracias por compartirlas.
    Uno que te sigue desde México siendo español.

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  2. Muy, muy, muy interesantes. Valencia

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  3. Otro punto de vista del mundial. No está mal.
    Desde Malaga

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  4. ¿Por qué no utilizas ejemplos españoles más cercanos a nosotros?
    De todas formas gracias. Me interesa tu opinión y me parece muy acertado el comentario. Desde Renault España

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  5. Trato de no molestar a nadie con ejemplos de posibles ídolos deportivos de nuestra gente. por otro lado, no soy excesivamente aficionado al futbol y había leído algo sobre la trayectoria de alguno de los personajes citados en diferentes periódicos españoles. Fue por ello que...

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