10 jun. 2011

Nueve pistas para cazar a un mentiroso


El psicólogo y experto en interrogatorios, Edward R. Geiselman, desvela las claves y técnicas para descubrir a un embustero..El profesor de Psicología en la Universidad de California (UCLA), Edward R. Geiselman, lleva años estudiando cómo detectar engaños y ha enseñado técnicas de investigación en interrogatorios a los detectives y agentes de inteligencia del FBI, el Departamento de Seguridad Nacional, los marines, la Policía de Los Ángeles, agencias internacionales, etc.
Geiselman analizó 60 estudios sobre la detección de engaños para llevar a cabo su investigación, los resultados se publican en el último número de la revista «American Journal of Forensic Psychiatry».
Conclusiones:
-Cuando se le pregunta directamente, el mentiroso generalmente da pocas explicaciones. Geiselman pensó en un principio que los embusteros contaban historias muy elaboradas, pero las investigaciones con estudiantes y presos mostraron que la mayoría daba respuestas muy cortas cuando mentía.
-Aunque el embustero no habla demasiado, tiende de manera espontánea a
justificarse sin que se le pida. Ya saben el dicho: «Excusatio non petita, accusatio manifesta»,       o como dicen en mi pueblo “el que coge el cirio es que es cofrade”.
-Tienden a repetir las preguntas antes de contestarlas, quizás para ganar tiempo mientras se inventan la respuesta.
-Suelen estar muy atentos a las reacciones de su interlocutor para comprobar si la mentira está colando.
-Normalmente inician su relato lentamente para que les de tiempo a inventarse la historia y comprobar la reacción del interlocutor. Pero en cuanto la tienen atada, comienzan a hablar muy deprisa porque creen que si su discurso es lento resultarán sospechosos.
-Suelen acortar las frases con más frecuencia que la gente sincera. A menudo, comienzan su respuesta, se reafirman y no terminan la frase.
-Tienden a presionar los labios cuando se les pregunta por una cuestión sensible, jugar con el pelo o entretenerse en otros acicalamientos. Señalar con las manos hacia uno mismo también suele ser un signo de engaño.
-Si se le reta a dar más detalles, la persona sincera negará que esté mintiendo y aportará más explicaciones, mientras que el embustero optará por no especificar más.
-Cuando se le formula una pregunta difícil, la persona sincera aparta la mirada para concentrarse, mientras que el individuo deshonesto mira hacia otro lado por poco tiempo.

Otras técnicas
Además, entre las técnicas que Geiselman enseña a los detectives para averiguar la verdad está la «entrevista cognitiva», que consiste en pedir al interrogado que cuente su historia empezando por el final hasta llegar al inicio aportando la mayor cantidad de detalles posible. «Esta táctica aumenta la carga cognitiva para empujar al sujeto al abismo», afirma el autor de la investigación.
También es eficaz preguntar primero por lo general y seguir después con cuestiones más específicas para obtener una información más completa. Y por último, no interrumpa nunca a su interrogado, déjele hablar y utilice los silencios para animarle a hablar. Suerte.

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